No recibimos asistencia financiera

El semanario Búsqueda (Nº 1954, 25 al 31 de enero de 2018) publicó un artículo sobre el Presupuesto 2017 en base a información de la Contaduría General de la Nación.

En el mismo puede leerse:                           

Considerando los créditos [presupuestales] ejecutados, la asistencia de Rentas Generales al Banco de Previsión Social ascendió el año pasado a casi US$ 1.560 millones, al tiempo que transfirió US$ 548 millones a la “caja militar”, US$ 189 millones al servicio de retiros de los policías, y unos US$ 11 millones a la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias. Aunque en cifras mucho más pequeñas, también hubo asistencia a los regímenes especiales de pasividades de escribanos y también a los de los demás profesionales universitarios.

(El texto entre corchetes y el destaque en negritas es nuestro).

Es del todo correcto que, desde hace algunos años, el Estado viene destinando “cifras muy pequeñas” a nuestra Caja. No obstante, en modo alguno significa que le esté proporcionando asistencia financiera.

En efecto, desde el 13 de octubre de 2006 rige la Ley Nº 18033 de recuperación de los derechos jubilatorios y pensionarios de los ciudadanos que no pudieron acceder al trabajo por razones políticas o sindicales entre el 9 de febrero de 1973 y el 28 de febrero de 1985.

Esa ley permite que se compute a los efectos jubilatorios el tiempo en que una persona hubiera estado impedida de trabajar por razones políticas o sindicales, siendo de cargo de Rentas Generales la parte de la pasividad correspondiente al lapso en que la persona no pudo trabajar.

En estos casos, nuestra Caja, abona al beneficiario la totalidad de la pasividad y el Estado le restituye la cuota parte que le corresponde.

Estas son las “cifras mucho más pequeñas” referidas en la nota de prensa.

Por consiguiente no es una asistencia financiera de especie alguna.